En la
manzana en que se encontraban las calles: Lastra, Quintana, Barros Borgoño y Escanilla se encontraba la plaza Matías Ovalle más
conocida por la “plaza de los moteros“, llamada así porque seguramente llegarían
a ese lugar, vendedores de esa refrescante comida , que mezclada con huesillos
hace las delicias de mucha gente, especialmente en los calurosos días del
Verano.
En la tarde y buena parte de la noche , en esta plaza congregaba
a paseantes de ambos sexos , no faltaba el que llevaba alguna guitarra para
entonar melodías en boga especialmente picarescas y en que se destacaba: Jaña,
cortejador de damas, también concurrían
“ los mulas” muchachotes que tenían un apellido retumbante: “Montt”, pero que se parecían en su aspecto a ese
animal anteriormente mencionado, a uno
de ellos se le llamaba “el piojo” que se reunía con un estudiante de contabilidad
cuyo sobrenombre era “ el chinche”, también
se paseaban dos hermanos con el mote de “ el cuchara”. Y los hermanos
Carrera en que uno de ellos era un exitoso traductor del
idioma inglés en el hotel “Crillón” y
tenía una hermana muy agraciada físicamente, y que
pasó a ser del personal que atendía el café “Sao Paulo”, seguramente por su
figura y simpatía.