En el año 1.944
estando en la 8ª Región en la “Semana
Santa”, habían varios artistas que
constituyeron una compañía de teatro, para representar “La Pasión y Muerte de nuestro señor
Jesucristo”, para lo cual, se ocupó “Los campos de deportes de Concepción”, un
recinto abierto en donde se congregó una enorme cantidad de público.
PARTIDO DE FUTBOL
Encontrándome en las canchas de fútbol de Coquimbo; según me cuentan, se realizó en una oportunidad,
un partido de fútbol entre los tradicionales
equipos de La Serena y su
contrincante: Coquimbo ambas escuadras; a pesar de estar a menos de 30
minutos, no se pueden ver, por lo que este verdadero clásico del balompié atrae a un público enfervorizado que
ruidosamente trascienden en gritos y
“pullas” entre ellos.
COQUIMBO. (NOTAS DE VIAJE ESCRITAS EN PLENO 1944)
Antes de
conocer el Norte de Chile, especialmente ciertas regiones cuando veía en alguna
exposición de pinturas, acuarelas muy bien dibujadas y limpias, escenas
nortinas, en que figuraban aquellos simpáticos burritos con su infaltable
cachorrillo de mirada brillante e inteligente, me sonreía para mis adentros, no
concebía así el norte, asoladas y desérticas tierras , ¡cuán equivocado estaba¡, eso es justamente y en particular lo que me encontré al llegar a Coquimbo.
Tierra de
montañas, de sol, de arena y de las más aromáticas y sabrosas frutas del país y
como ya he insinuado: tierra de burritos, a estos nobles brutos se les ocupa
para toda clase de tara, cargando a cada lado largos pescados de extraños
reflejos o canastos llenos de legumbres y frutas o ases de leña. Con sus caras
de gatos regalones, agachando a veces sus largas y peludas orejas, porta :
muebles, cosas, camas y petacas, al misifús relamido, a la lora parlachina o
al quiltro querido.
En las
playas de Guayacán, tierras de tesoros y leyendas se ven las tiernas caravanas
de burritos cargados y guiados desde sus lomos por mujeres y hombres o
“pelusillas” desarrapados en la arena, a la orilla de la resaca marina, van
dejando en fila india, las huellas de cascos marcadas es entonces esta una tierra
de “burritos”, de frutas, de pescados, de chinos, de “machuelos” (pescado
ahumado) y de “ yareta” (reemplaza al carbón en el norte).
Ahora
hablaré sobre el mercado de Coquimbo, cada vez que pueda trataré este capítulo, porque aquellos sitios cotidianos nos muestran la vida doméstica, como se
desenvuelven en ellos el hombre común. El Mercado de Coquimbo, ofrecen a su
clientela variados productos que en su mayoría vienen del “valle de Elqui “:
legumbres y frutas tropicales, el plátano de reducidas dimensiones del norte,
las papayas y ricas chirimoyas, uvas y variedad de mariscos y pescados, los
“machuelos” o pescados ahumados y en todas partes se vende la albacora o pez
espada , congrios, jaibas y camarones de mar, en el interior del mercado hay
varios puestos en que se vende para servirse en el mismo lugar pescado frito,
el que se vende fresquito y sin batido resultando perfectamente cocinado y
sabrosísimo y para mejor sale a un precio muy barato.
“Guayacán” es una extensa playa de forma de una
herradura por lo que se la conoce por ese mismo nombre, el mar es una “ taza de leche” en sus aguas se puede internar varios metros, llegando a las rodillas ellas, y al mismo tiempo siendo una playa desprovista de olas. Eso no quiere decir que no sea el mar sin
peligro y en “Las Alturas de
Coquimbo” se puede comprobar lo dicho,
aunque lo sobrepasa en furia “ El Golfo de Penas “.
La arena es fina y alba y en uno de esos caminos hay una
ruta negra que contrasta con el color de la arena , es un sitio donde hubo una
fundición. Coquimbo es alegre y bullanguero y me correspondió estar en una de
sus fechas más felices; el carnaval, la avenida principal y su plaza, reunían a
la juventud coquimbana en el juego de la “Chaya” también había una feria de diversiones,
la que funcionaba, hasta tarde en la noche.
Además tuvieron
encuentro varios espectáculos fuera de la exposición de “Peñuelas” y los
diarios bailes sociales y populares, en resumidas cuentas una verdadera
invasión de distracciones para el loco Coquimbo, quien tenía mayor razón para: gritar, cantar, comer beber,
reír y conquistar amores, durante largas horas de la noche y hasta el amanecer.
Imagínense a Valparaíso o Tocopilla, con su comercio, sus cerros y su mar, más
pequeño y más parecido a Talcahuano en lo popular, tránsito del hombre del
puerto, de las faenas marítimas, de la estación y de la aduana, el hombre en
camisa, con las mangas arremangadas más allá de
los codos.
Coquimbo sucio, olor a pescado, a sudor, a yodo y sal, deambular de rotosos enjambre de
palomillas, descalzos y tirudos, reunión de putas con tatuajes, hombres con
yokes, huasos a caballo, burros y recorriendo, la calle principal; la
locomotora que jadea sudorosa arrastrando apenas la cadena de carros del "Longino” éste se desliza por una trocha angosta (1 metro), con los carros
atestados de cuanto Dios crió; maletas, bultos, con gente en todos los lados;
como animales, muertos de sueño, piñelientos, mosqueados, empolvados, con el
pelo en desorden, tiesos, ojerosos, con las piernas en todas las posturas
imaginables, unos durmiendo en el suelo, mujeres con guaguas, verdadero criadero de moscas,
chinches, pulgas y piojos, hacinamiento de porquerías en el suelo, restos de
comidas y de botellas.
SANTA ROSA DE PELEQUEN
Cualquier
cosa que lleven a la procesión de Santa Rosa de Pelequén se vende como pan
caliente, es lo que opinaban todas las personas cuando con mi primo Roberto
nos entusiasmamos en probar suerte con el comercio de figuras religiosas para
lo cual nos contactamos con Don Sandalio Vidal el que había entregado una gran
cantidad de litografías en la que aparecía de cuerpo entero luciendo su
vestimenta oficial el Cardenal Caro, el que recientemente había sido investido
con esa Orden en Chile pasando a ser el primer Chileno que alcanzaba este alto
cargo.
ERMITAÑO LUZBEL
Según la
historia cristiana, Luzbel es el ángel que se rebeló contra Dios y pasó a ser
por lo tanto el diablo o personaje satánico y el ermitaño del cerro San Cristóbal que se llamaba Luzbel Pedreros Zapata decía serlo pero regenerado y al servicio de
la humanidad, era de mediana estatura y su mesiánico aspecto facial, su lengua
barba su larga cabellera y su enflaquecida y pálida faz, como su largo hábito
le daban un aspecto de extrema religiosidad aunque teóricamente muy polémico en sus planteamientos.
¿NOS TOMAMOS LA MONEDA?
Cuando fue
candidato por la Derecha el General Don Carlos Ibáñez Del Campo, se crearon
diversas Secretarías Políticas y luego de que fuera conocido por mi oratoria de carácter nacista en asambleas que se realizaban en la
secretaria general de la candidatura ubicada en la calle Nataniel cerca de
Tarapacá y que con argumentos sumamente
patrioteros y con mucha influencia de
Nietzsche (El Súper-Hombre) rápidamente me destaqué.
PEUMO
En el ramal
de ferrocarril de Pelequén a Las Cabras
hay un pueblo llamado Peumo, en la calle
Waker Martinez vivía la familia: Alvarez-Vasquez, mi hermano mayor tenía
instalada su clínica dental en esa casa que tenía 2 patios y un vasto sitio con
limoneros, naranjos y paltos, los que generalmente su producción era comprada
por los hermanos Olea que tenían locales en la vega central de Santiago.
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