SANATORIO DE EL PERAL


Cuando estuvo mi hermana Alicia en el  Sanatorio de “El Peral”  pude observar que la mayoría de las personas enfermas aparentemente en su físico parecían gozar de excelente salud, se veían rozagantes llenas de vida, como para contagiar a los demás, la enorme cantidad de visitantes y eso que era un lugar para los enfermos de pulmonía o tisis como se decía y que era contagiosa por lo que era obligado que tenía que separarse todo el servicio para alimentarse, los platos, platillos, cubiertos y enseres para su limpieza, había que ser extremadamente escrupulosos en la limpieza general, como en ese lugar nos encontrábamos en plena cordillera, el aire era puro y podíamos respirarlo con fruición.

LONGITUDINAL NORTE ( IQUIQUE CALERA )


El año 1.942 me matriculé en la academia de teatro clásico que  la dirigía  la actriz  catalana Margarita Xirgú y que la integraban. Teresa León,que oficiaba de Secretaria, Luisita Darios , Lenka Fracnulic, Alberto Closas, Eduardo Naveda, Francisco Flores Del Campo, Mirella Veliz, Fernando Josseau,  Alicia La Santa , Emilio Gaete y otros que ya no recuerdo sus nombres, alguno de los cuales todavía se encuentran vigentes .

QUINTA DE RECREO


Desde las inmediaciones del río Mapocho por la Avenida Independencia, se extendía una línea de tranvía, un enorme carro movido por electricidad que se desplazaba por una sola vía metálica por un costado de esta  calle, lo particular de este sistema público de transporte es que llevaba gratis a los pasajeros, deteniéndose en el acceso al Hipódromo Chile para proseguir hacia el Norte por esta avenida hasta llegar a “Lo Negrete”.

HIPICA


Mi padre era un consumado hípico, especialmente cuando estaba soltero, iba a ver las carreras de “pingos” Al Sporting-club en Viña del Mar, donde encontramos unas tarjetas en nuestra casa, muy cariñosas, que le mandaba mi madre y que le reprochaba ese vicio y después de estar casados prosiguió esa misma crítica  a la pésima conducta que observaba mi progenitor,  al ser un empedernido carrerista, pero de repente, dejó ese vicio y al contrario , mi madre pasó a aficionarse a él, pasando a ser, una contumaz viciosa de “ las  patas de los caballos”.

EL CANELO.


Viajando por el tren que inicia su recorrido en la estación “Pirque” después de pasar por varias estaciones llegamos a la que nos interesaba:  “El Canelo” por la cantidad de personas que fueron a este paseo por el día, constituyó una verdadera caravana de profesores y alumnos del Liceo nocturno “Domingo Faustino Sarmiento“, hermoso lugar dotado por la naturaleza, pródiga en frondosos árboles, variadas y aromáticas flores que atraían  a bellas  mariposas, que volaban luciendo sus policromas alas al viento.

CERRO RENCA

En la comuna de Renca hay un enorme cerro que se encontraba a corta distancia del pueblo por lo que se le llamaba el “cerro Renca”, con mi hermano Eduardo y mi compañero del liceo  “Valentín Letelier” Froid organizamos una caminata y ascenso de este cerro confiados  en la experiencia  que tenía  en una anterior subida  a él con la brigada de Scout  a que pertenecía.

Fuimos ascendiendo muy lentamente esa pequeña loma, lo que nos prodigaba  una verdadera angustia, porque veíamos constantemente la cúspide a nuestro alcance y ello no ocurría, por lo que resultaba un frustrado empeño.

PLAZA DE LOS MOTEROS


En la manzana en que se encontraban las calles: Lastra,  Quintana, Barros Borgoño y Escanilla  se encontraba la plaza Matías Ovalle más conocida por la “plaza de los moteros“, llamada así porque seguramente llegarían a ese lugar, vendedores de esa refrescante comida , que mezclada con huesillos hace las delicias de mucha gente, especialmente en los calurosos días del Verano.

En la tarde y buena parte de la noche , en esta plaza congregaba a paseantes de ambos sexos , no faltaba el que llevaba alguna guitarra para entonar melodías en boga especialmente picarescas y en que se destacaba: Jaña, cortejador  de damas, también concurrían “ los mulas” muchachotes que tenían un apellido retumbante: “Montt”,  pero que se parecían en su aspecto a ese animal  anteriormente mencionado, a uno de ellos se le llamaba “el piojo” que se reunía con un estudiante de contabilidad cuyo sobrenombre era “ el chinche”, también  se paseaban dos hermanos con el mote de “ el cuchara”. Y los hermanos Carrera  en  que uno de ellos era un exitoso traductor del idioma inglés en el hotel  “Crillón”   y   tenía una hermana muy agraciada físicamente,  y  que pasó a ser del personal que atendía el café “Sao Paulo”, seguramente por su figura y simpatía.